Untitled

nadaquever:

”Solos seres somos
y serenatas has oído”

GÉNESIS

LUZ: A Eva la raza.
CAOS: Rever a la Nada.
DIPSA: Yo sí soy yo.

GÉNESIS

Nada… ¡Luz!

—¿A ti, necio eterno, he temido?
DIOS: Ah, Satán, eres sabio, lo sé. Vaya Dipsa. ¡Adán, al alba haya sol!
ECO: Dudo…, dudo; celosa ya habla La Dipsa,…

ALCOHOL

nadaquever:


El alcohol resbala, lo digo así.
Dígolo porque caigo.
(Y no resbalo: caigo).
Digo que el alcohol es puro,
va a las heridas
y es recibido con dolor alegre.
Adentro fluye, camina,
se lleva lo recordado al olvido
y los olvidos renacen
de las venas donde dormían.
El alcohol resbala por dentro
y uno cae por fuera.
Es sangre en la sangre
y queda ardiéndolo todo.


ALAN MILLS (Guatemala, 1979) en esta Antología poética.

gustibus:


Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.


La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.


¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?


Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.


Hoy no me alegran
los almendros del huerto.
Son…

Palíndromos

poitevin:

Con índice y pulgar haciendo un aro,
tomo en mi mano izquierda suavemente
la punta de algún verso impertinente,
y, dándole una vuelta, lo reparo.
Si aún así me suena un poco raro,
permuto letras al revés y al frente,
y cambia la textura. Ven y siente
la lisa urdimbre de este lienzo claro.
Mas no me pidas que te explique cómo
se escriben esos versos del comienzo
que luego sé pulir y volver tersos.
Ellos vienen a mí y yo los tomo
sin dejo de pudor. No me avergüenzo:
soy un prestidigitador de versos.

gustibus:

«Amada eres de solos y a solas»,
episodio narró con aires ámalos;
leí saeta verbosa, as, ópalos
atracados: parábola más olas.

Eva, pomo calado, nasa y alas,
allá arte leído sanó manos,
o sea, ir idalio sólo, solos;
oíla, diría, «eso son a monas».

Odié letra, allá sala y asa…
No, dala como pavesa: los ama
loba, rapsoda, carta sola posa

a sobre, vate, así el sol ama;
seria, no corran, oído sí pesa
losa, y sólo sed seré a dama.

~Mael Aglaia

poitevin:

Molaba mogollón la vaina, cuates,
mas el mundo no anduvo aún al choto—
Oí a mi madre: “¡Qué pinche alboroto!
Acá las tortas con sus aguacates”.

Éramos cien mil broders, mis primates:
Hoy horchata y mañana ni un poroto
ni trucha, aleros, guacha un terremoto,
que nos cacha con morra en los mecates.

ALBA HONDA DE LOS ÁLAMOS

poitevin:

A esa rosa, vera levedad, esa daga
pausada veo, nada más. Un evasor

al aire sale. Verlo. Solo sol revela
seria la rosa. Venus amada no evada

su apagada sed: ¡a develar, evasora!
Se asoma la soledad. No habla.

Oír Ícaro: Hay Ahora Cirio

poitevin:

Oír, Ícaro: haya las areolas
aseadas—al amor, o la clamada
loba se seda. Veo, no las olas—
oír, iluso, rosa, la salada,
da ya Selene: usara ron. Os ama…
y al óseo Dédalo. Sí, sol a losa
sorda de lo salado, a la dama
amada, la oda, la soledad rosa.
Sol, ¿aló? Sí, sol a dedo: es ola,
y ama sonó rara (¿suene lesa?):
“Ya dad alas al as”; Oró su lirio:
“¡Sal; ósalo!” No evades esa bola:
da mal calor o mal asada. ¡Esa
sal! O eras ala, y—ahora—cirio.

nadaquever:



En el lodo de la marea, casi
al ocaso, reptaban por docenas
las estrellas de mar. Se hubiera dicho
que el lodo fuera el cielo y lo cruzaran
grandes estrellas imperfectas
tan lentamente como cruzan
el cielo las estrellas de verdad.
Todas se detuvieron
y como si sencillamente
se hubieran vuelto…

poitevin:

Molaba mogollón la vaina, cuates,
mas el mundo no anduvo aún al choto—
Oí a mi madre: “¡Qué pinche alboroto!
Acá las tortas con sus aguacates”.

Éramos cien mil broders, mis primates:
Hoy horchata y mañana ni un poroto
ni trucha, aleros, guacha un terremoto,
que nos cacha con morra en los mecates.